El turismo de bienestar en Marruecos se encuentra en un momento dulce: está experimentando un gran auge y es uno de los motivos por los que 2025 se ha convertido en un año récord para el país, con más visitantes que nunca (unos 18 millones), consolidando su liderazgo en el continente africano. En este post damos algunas claves de este éxito, así como ideas para disfrutar del wellness en tu viaje al país.
Qué entendemos por turismo de bienestar en Marruecos
El turismo de bienestar en Marruecos, como en el resto de países, abarca todas esas experiencias destinadas a mejorar la calidad de vida y el estado físico, principalmente por medio del descanso, pero no sólo. Spas o centros de masajes son algunos ejemplos de ello, pero también se pueden incluir aquí centros estéticos y médicos, para tratamientos específicos de lo más variado.
Pero además, el turismo de bienestar en Marruecos tiene otros componentes genuinos. Uno de ellos son los hammams. Estos baños árabes, inspirados en las termas romanas, fueron (y siguen siendo) un servicio de higiene y bienestar para la población local. Pero al mismo tiempo, sus versiones más sofisticadas son una auténtica experiencia de lujo para los viajeros amantes del wellness: con sus piscinas con agua y vapor a diferentes temperaturas, el recorrido brinda numerosos beneficios, sobre todo para la piel y la mente.
No menos auténticos y genuinos son los tratamientos y experiencias basadas en el aceite de argán, uno de los productos más icónicos del país y que puede ofrecer beneficios para el organismo cuando se aplican directamente sobre la piel: combate la sequedad de la piel, fortalece el cabello, calma quemaduras solares, picaduras y mordeduras, etc.
Y por supuesto, no podíamos olvidar las ventajas que ofrecen los grandes espacios naturales y alejados de la civilización, como son los desiertos marroquíes y las cadenas montañosas. Aquí, sesiones de yoga y meditación, así como estiramientos o pilates alcanzan una dimensión especial.
Destinos clave para estas experiencias
El turismo de bienestar en Marruecos ha echado raíces con fuerza en algunos destinos capacitados para ello. Cabría mencionar, en primer lugar, los grandes resorts que están abriendo en las costas marroquíes, tanto la mediterránea como la atlántica. En el caso de la mediterránea, el complejo de Tamuda Bay, a escasos kilómetros de Tetuán, se ha convertido en un símbolo de ese nuevo y sofisticado Marruecos, con hoteles de lujo donde estos servicios están a la orden del día.
En el caso de la costa atlántica, en el sur del país está ya plenamente consolidado Agadir, con una oferta variada en wellness, y se están sumando antiguos pueblos de pescadores y surfistas, como Taghazout, donde cada vez hay más complejos turísticos para satisfacer las necesidades de turista premium.
Por supuesto, las grandes ciudades y las urbes más turísticas también ofrecen un catálogo de experiencias muy amplio, especialmente en lo que a hammams se refiere (algunos de ellos, verdaderamente históricos). Es el caso de Rabat, Casablanca, Fez y, por encima de todos, Marrakech.
En lo que a desiertos se refiere, en el entorno de Merzouga funcionan con todas las comodidades los campamentos de jaimas y los hoteles-kasbah, mientras que en el de Agafay, muy cerca de Marrakech, la oferta es ya amplísima.
Cierto es que el interior de Marruecos aún tiene mucho camino por recorrer en este sentido, pero no podemos dejar de mencionar algunos destinos termales como Moulay Yacoub, no muy lejos de Fez.
En definitiva, el turismo de bienestar en Marruecos es cada vez más variado y sofisticado, y si quieres comprobarlo en persona durante tu viaje, sólo tienes que indicárnoslo y nos encargaremos de organizar cualquier experiencia de wellness a medida.


