Subirse a un buggy o pilotar quads en Marruecos es una opción inmejorable para quienes desean añadir un punto de aventura y adrenalina a su viaje. En este post te contamos en qué consiste esta experiencia y en qué lugares del país puedes disfrutar de ella, a cargo de empresas y monitores acreditados que convierten esta actividad en una propuesta segura.
Diferencias entre buggy y quad
Lo habitual es que las empresas que organizan estas experiencias de conducción ofrezcan la posibilidad de elegir entre un vehículo u otro, por lo que conviene entender las diferencias entre un buggy y un quad.
El buggy es un vehículo de cuatro ruedas, con capacidad para dos personas, aunque ocasionalmente pueden disponer de cuatro plazas. Su conducción se realiza mediante un volante ‘clásico’, es decir, de automóvil. Y aunque no dispone de habitáculo cerrado, sí cuenta con una estructura que envuelve el vehículo a modo de protección anti-vuelco. Algunos modelos cuentan incluso con techo y puertas, pero todos carecen de ventanillas y parabrisas.
En cambio, el quad es también un vehículo de cuatro ruedas pero más asemejado a una motocicleta, pues se conduce mediante manillar, con frenos que se accionan con las manos y no con los pies mediante pedales (como sí ocurre con los buggies). Suelen ser individuales, aunque ocasionalmente se puede llevar un pasajero de ‘paquete’.
Estas diferencias influyen de manera fundamental en el tipo de conducción. Aunque ambas están pensadas para proporcionar una experiencia vibrante, los buggies suelen alcanzar mayor velocidad pero aportando una mayor sensación de estabilidad, sacando su mejor versión en tramos rectos. En cambio, los quads ofrecen un manejo más técnico y reactivo, haciendo disfrutar al conductor de cada curva, de cada bache.
Dónde y cómo disfrutar de buggies y quads en Marruecos
Dadas las condiciones del terreno en la mayor parte de su geografía, los buggies y quads en Marruecos están muy difundidos en la mayoría de destinos turísticos. Para subirse a uno, se suelen alquilar por horas o incluso por jornadas completas, siendo necesaria una edad mínima (consultar este detalle en cada caso).
Por lo general, se realizan excursiones guiadas por un monitor, pero también existe la posibilidad de subirse a bordo del vehículo del monitor (o de otro usuario) y disfrutar de la experiencia como simple pasajero. Las empresas que organizan estas actividades ofrecen, lógicamente, todo el material de seguridad necesario, como cascos, guantes de protección y chalecos especiales, si bien siempre es recomendable (o incluso obligatorio) usar calzado cerrado y pantalón largo.
El lugar donde más presencia tienen los buggies y quads es, sin duda, el desierto. En especial, la zona de Merzouga, puesto que en este sector se puede disfrutar de una conducción por pistas antaño usadas en el París-Dakar (ideales para buggies), pero también por las dunas de Erg Chebbi (ideales para quads).
Pero en otros desiertos del país también es posible subirse a buggies y quads. Por ejemplo, el de Agafay, con terreno pedregoso, interesante por su cercanía a la ciudad de Marrakech, lo que lo hace especialmente atractivo en viajes de pocos días. Y prácticamente sin salir de Marrakech, también se puede circular en estos vehículos por su famoso Palmeral.
También los valles presaharianos, de relieve irregular y terreno de hammada, son perfectos para este tipo de rutas. Ouarzazate y su entorno son un buen ejemplo, pero no el único, pues hay más en el Valle del Dades y del Draa.
Además, es posible organizar estas actividades en áreas montañosas o en valles norteños donde la aridez es menos acusada pero las pistas no asfaltadas son igualmente numerosas. Es el caso del Medio Atlas, por ejemplo en el entorno de Bhalil, cerca de Fez, o bien a los pies de la cordillera del Rif, cerca de Chaouen.


