Qué es el tadelakt, toda una seña de identidad de Marrakech

El tadelakt, es toda una seña de identidad de Marrakech, y la verás en muchos edificios, pues se trata de una solución tradicional y popular que ha saltado al segmento premium por sus magníficas prestaciones. Así que si te interesa la arquitectura y la decoración, puedes aprovechar tu viaje a esta ciudad para ver de cerca esta técnica de revestimiento de superficies muy en boga en todo el país… y más allá.

Composición del tadelakt

El tadelakt es un tipo de revestimiento que se emplea tradicionalmente en Marrakech y que se ha generalizado en otros muchos puntos del país. Incluye principalmente la llamada cal de Marrakech, llamada así porque la piedra caliza del entorno de esta ciudad tiene una composición particular de sílice, alúmina, cuarzo y otros materiales. Todo ello, tras la adición de agua, da como resultado una cal muy particular, cruda y apta para su uso en Marrakech, donde las temperaturas son habitualmente muy altas.

En cualquier caso, lo singular del tadelakt no es sólo su composición a base de cal de Marrakech, sino también el acabado final que requiere: un frotado con canto rodado que le da un aspecto lleno de ondulaciones. Esto, lejos de dar un aspecto de perfección, aporta un toque artesanal muy característico. Tras ello, se ha de aplicar aceite de oliva para lograr una adecuada impermeabilización, algo que resulta óptimo si se repite este último proceso cada varios años. Además, esto aporta un acabado ligeramente brillante, que proporciona un plus de elegancia, ideal para edificios premium.

Dónde se emplea el tadelakt

El tadelakt es un revestimiento ‘comodín’, pues se puede emplear en prácticamente todas las superficies de un edificio. Por ejemplo, en sus exteriores: esto, unido al pigmento rojizo predominante en Marrakech, contribuye a ese aspecto tan característico local, motivo por el que se la llama ‘la ciudad roja’.

Sin embargo, el tadelakt también se puede emplear en interiores, en toda la superficie de la pared. Eligiendo una tonalidad adecuada, la estancia se llena de sencilla personalidad, sin necesidad de recurrir a azulejos u otros elementos decorativos. No obstante, en los acabados más artísticos y artesanales se pueden realizar incisiones con una espátula o herramientas similares, dotando a la pared de un interesante juego de sombra por medio de relieve, algo que también es muy distintivo de la arquitectura local.

Además, en algunos casos se puede utilizar en el pavimento interior, si se quiere dotar a ese espacio de un tacto especialmente agradable. El mobiliario, especialmente de baño, también admite este acabado si se trata de elementos ‘incrustados’ en la estructura, como puede ser un lavabo o un banco.

Ventajas del tadelakt

Leyendo todo lo anterior, se pueden deducir algunas ventajas especialmente interesantes del tadelakt. En primer lugar, su capacidad de impermeabilización, incluso en el exterior, algo más que suficiente para una ciudad en la que las lluvias no son abundantes. En interiores y baños, si se renueva la aplicación de la solución oleosa, también ofrece un buen comportamiento en este sentido, por lo que se puede aplicar incluso en las paredes de una ducha.

Otra ventaja notable del tadelakt es la versatilidad cromática: añadiendo el pigmento adecuado a la cal de Marrakech, se puede lograr cualquier color deseado, haciéndolo propicio para todo tipo de ambientes. Además del habitual tono rojizo abundante en los exteriores de la ciudad, es posible conseguir verdes naturales, beiges elegantes, pasteles sobrios, ocres de la tierra… y un sinfín de posibilidades.

Y por supuesto, al tratarse de una técnica tradicional y artesanal, el resultado es de lo más armónico en el contexto marrakechí, motivo por el que lo encontrarás muy habitualmente en tu viaje por la ciudad, incluso en edificios y estancias premium.

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