Disfrutar de un hammam, de unas termas, de un spa o de talasoterapia en Marruecos son opciones que tendrás a tu alcance durante tu viaje. Ya comentamos en otro post que el turismo de bienestar está en pleno auge en el país y atrae a muchos visitantes. Y en este artículo nos hemos propuesto aclarar las diferencias entre estas cuatro modalidades, así como mencionar algunos lugares donde encontrarlas. Y sea cual sea la que prefieras, podemos ayudarte a incluirla en tu paquete de viaje.
Entendiendo cada concepto
Aunque a veces se puedan usar como sinónimos, lo cierto es que el hammam, las termas, el spa y la talasoterapia en Marruecos responden a conceptos distintos, como en el resto de países de cultura árabe o islámica. Todos están relacionados con el bienestar, pero lo hacen por medio de técnicas, procedimientos e incluso instalaciones distintas.
El hammam es el más tradicional y característico de los tres. Son baños de agua y vapor a distintas temperaturas (templado-caliente-frío) y se difundieron enormemente desde la Edad Media como método de higiene para la población, manteniendo esta función todavía hoy en muchas poblaciones y en los sectores más humildes de la sociedad. No obstante, dados su beneficios y tradición, muchos se han adaptado hasta alcanzar un carácter premium para turistas extranjeros.
En cuanto a las termas, el término de origen romano hace referencia a las aguas calientes y ricas en minerales que brotan así de manantiales naturales. Si bien en algunos casos se puede disfrutar de estas aguas al aire libre, lo habitual es que inversores privados o instituciones públicas construyan un centro balneario junto a ellas para que los clientes disfruten de ellas en un entorno más tranquilo, privado y agradable.
Por su parte, el spa se concibe como un espacio de wellness que engloba muchas técnicas y tratamientos de bienestar, ya sean acuáticos o no. Por ejemplo, puede contener en su interior salas de tipo hammam, para proporcionar la experiencia de los baños a distintas temperaturas. Pero también saunas, jacuzzis o incluso salas de masajes, fisioterapia y otros tratamientos para la piel y el cuerpo en general. Y las aguas que se emplean no suelen ser termales.
Por último, también es posible encontrar espacios de talasoterapia en Marruecos. Con esta palabra se hace mención a tratamientos que tienen como protagonista al mar y sus recursos: no sólo las aguas marinas sino también otros elementos en él presentes, como lodos y algas. Se trata de una corriente explorada ya en la Antigüedad pero retomada sobre todo desde finales del siglo XVIII en los países del norte de Europa, llegando posteriormente al resto del mundo.
Dónde disfrutar de cada modalidad
La buena noticia para los viajeros interesados en el bienestar es que pueden disfrutar de hammam, spa, termas y talasoterapia en Marruecos. Los hammam están muy presentes en todas las ciudades: en las menos turísticas encontrarán las versiones más populares y humildes de estos baños, pero en otras como Marrakech, Fez o Rabat encontrarán las mencionadas versiones premium.
Las termas son menos numerosas en el país, pero también están presentes. Por ejemplo, en Moulay Yacoub, cerca de Meknes, como te contamos en este otro post. Por supuesto, los spa se han desarrollado mucho en los últimos años, vinculados en buena medida a los hoteles de alta categoría, que no dudan en incluirlos en sus instalaciones. Por ello, son abundantes en resorts de destinos como Tánger o Tetuán, pero también en Casablanca, la mayor ciudad del país.
Y por lo que respecta a la talasoterapia en Marruecos, es preciso dirigirse a destinos marítimos, como es lógico. En este sentido, Agadir y su entorno están despuntando en esta modalidad, que también se puede encontrar en la mencionada ciudad de Casablanca.


