El Museo de Arte Culinario de Marrakech (también llamado Museo de Artes Culinarias y en francés Musée D’art Culinaire Marocain) es uno de los mejores lugares de la ciudad para conocer la gastronomía local. Por supuesto, nada mejor que degustarla en primera persona, como te sugerimos a menudo en este blog. Pero aquí, además, lo podrás hacer al tiempo que aprendes de una manera teórica y práctica los secretos de la cocina marroquí. A continuación de explicamos qué hay y qué puedes hacer en este templo del sabor.
El edificio y su historia
El Museo de Arte Culinario de Marrakech se encuentra en un lugar privilegiado: un palacete de la medina construido en el siglo XVIII y que en 2019 se restauró para su nuevo uso como centro de interpretación de la gastronomía local. Por ello, en una visita guiada por su interior no sólo te detendrás en los paneles y en el género expuesto, sino también en el edificio en sí, pues es uno de los más hermosos de la ciudad, con su mezcla de zellige, madera de cedro y yeserías, con patio interior y fuente central en mármol de Carrara.
Recorrido interior por las salas
El Museo de Arte Culinario de Marrakech se reparte en tres plantas, en las que se han establecido diferentes salas temáticas, cada una de ellas para explicar un aspecto característico de la gastronomía marroquí. En cada una de ellas no sólo se muestran carteles explicativos, sino también los alimentos o platos en cuestión, así como los utensilios necesarios para procesarlos.
Por ejemplo, cuenta con una sala para las especias, donde se disponen grandes sacos con estos condimentos a granel y una mención especial a los más importantes, como el Ras el Hanout o el azafrán. Otros espacios de este tipo son los dedicados a las ensaladas, con frascos donde se exponen los ingredientes más habituales, o el té, donde se recrea además un acogedor salón de té con su mesa baja, puff, tetera metálica y vasos de cristal decorado.
Qué hacer en el museo: clases de cocina
Como apuntábamos más arriba, el Museo de Arte Culinario de Marrakech no sólo es un lugar en el que ver para aprender, sino también un espacio para ‘hacer’, o mejor dicho, para cocinar. Su espacio más icónico es quizás su gran cocina, donde se ubica una enorme isla central con 34 puestos completos (fogones, pila con grifo, encimera y utensilios), dotados además de pantallas para seguir las indicaciones del profesor.
De esta manera, se dan clases para aprender a cocinar algunos de los platos y dulces más representativos de la gastronomía marroquí, como los tajines y cuscús, así como pan bereber o cuernos de gacela, entre otros muchos. Este espacio se puede alquilar para grupos cerrados pero también permite la participación individual en grupos abiertos, por lo que se convierte al mismo tiempo en un espacio de socialización. Cada día tiene un menú a elaborar, y se pueden preparar platos kosher bajo petición.
Restaurante, cafetería, salón de té y tienda
Cómo no, el Museo de Arte Culinario de Marrakech dispone también de restaurante y cafetería, en la planta superior a modo de rooftop desde donde admirar el skyline de la medina. Se trata, por tanto, de un lugar en el que degustar la más alta calidad de los platos y alimentos explicados en el museo. ¿Dónde mejor si no?
Por otro lado, cuenta con su propio salón de té interior. Además, el museo dispone de su correspondiente tienda en la que comprar dichos productos envasados, como puede ser la mezcla de especias Ras el-Hanout.
Información práctica sobre el museo
Estos son los datos prácticos para la visita del Museo de Arte Culinario de Marrakech:
- Dirección: Rue Riad Zitoun el Jdid, Marrakech 40000
- Horario: de 9.00 a 20.00, abierto todos los días de la semana
- Precio: la entrada general al recinto es gratuita, pero existen diferentes costes en función del servicio a disfrutar: visita guiada, clases de cocina, etc., así como los precios por consumición en cada espacio. Consultar para más información


